Addressless y Ucrania: cuando lo que importa son las personas, y no la dirección

María (el pseudónimo que utilizaremos en adelante para preservar su privacidad) es una joven universitaria ucraniana que vivía en su país natal con su madre y sus nueve hermanos. El 24 de febrero de este año, su vida cambió. “María, despierta, ha empezado la guerra, nos están bombardeando”. Tras una larga odisea, que podéis leer en boca de la propia María en la imagen de abajo, la joven y algunos de sus hermanos han conseguido llegar a España e instalarse en Zaragoza. Sin embargo, lo único que han podido salvar es su vida, pues para escapar de Ucrania han tenido que dejarlo todo atrás.

La historia de Addressless

Un año antes del inicio de la guerra, en febrero de 2021, la vida de otra persona cambió, pero esta vez para bien. Un empleado de BBVA fue padre. Como manda la tradición, Mario Íñiguez y el resto de sus compañeros quisieron mandarle un regalo a casa. El problema, que no conocían su dirección. Entonces, la vida profesional de Mario cambió. “¿Por qué necesito yo saber la dirección de nadie, con la tecnología que existe hoy en día, para enviarle nada?” Esta reflexión llevó a Mario a fundar Addressless.

En otro mundo, seguramente las vidas de María y Mario nunca se hubieran cruzado, separados ambos por miles de kilómetros hasta que comenzó la guerra. Pero hace varias semanas, una reflexión de Mario y su equipo unió sus caminos. “¿Por qué no podemos ayudar nosotros a los refugiados ucranianos?” En Fellow Funders hemos tenido el placer de conocer a Mario y su iniciativa para ayudar a los refugiados ucranianos. Hoy nos gustaría compartirlo con vosotros para aportar nuestro granito de arena ante esta guerra desoladora que observamos desde la distancia.

Sin embargo, antes de hablar de Addressless for Help, que es como se llama la iniciativa de Mario y su equipo, debemos solucionar un interrogante. Ya sabemos cómo nació Addressless, pero ¿en qué consiste el proyecto? Addressless permite a los usuarios realizar envíos sin conocer la dirección del destinatario. Al igual que sucede con Bizum para las transferencias de dinero, solo es necesario el número móvil del destinatario.

Envíos sin etiquetas

Una vez que el remitente ha programado el envío a través de la plataforma de Addressless, el destinatario recibe una notificación en la que se le invita a indicar la dirección en la que quiere recibir el paquete. De esta forma, las propias personas se convierten en el destino de los envíos independientemente de las direcciones postales (más allá de que estos envíos deben enviarse inevitablemente a un punto del mapa).

La solución que aporta Addressless es útil tanto para pequeños comercios como para usuarios particulares. Pero, sobre todo para personas que no cuentan con una dirección estable ya que han perdido su casa, como es el caso de los refugiados. Y aquí es donde entra Addressless for Help, la iniciativa con la que Addressless quiere conectar la caridad de cientos de españoles con la necesidad de cientos de refugiados ucranianos.

Addressless une a refugiados con donantes

La interfaz de la plataforma habilitada para ello cuenta con dos pestañas. Una está dedicada a los refugiados ucranianos, a los que se solicita una serie de datos básicos, así como el número de teléfono. La plataforma les permite introducir cualquier prefijo internacional, por lo que esto no se convierte en ningún obstáculo.

Una vez rellenados los campos básicos, se solicita a los refugiados información sobre sus necesidades: productos que requieren, composición de la unidad familiar… También se les invita a aportar algo de información personal, así como sus redes sociales. “El objetivo es que la gente vea que estos refugiados son personas normales como cualquiera de nosotros, que de la noche a la mañana se han visto obligadas a abandonar sus hogares por culpa de la guerra”, nos explica Blanca García, la responsable de comunicaciones de Addressless.

La otra pestaña está destinada a las personas que quieren aportar. Una vez entran en la plataforma, pueden ver los perfiles de los refugiados. Sin embargo, dichos perfiles están anonimizados; es decir, no se pueden ver en detalle hasta que la persona no se ha registrado para realizar una aportación. De esta forma, se preserva la privacidad de los refugiados.

Cero comisiones

Una vez registrados, los usuarios pueden seleccionar ayudar a cualquiera de estos refugiados enviándoles cualquiera de los productos que ellos mismos han solicitado. En este caso no hace falta ni conocer su número móvil. Al final del journey se accede a una pasarela en la que se indican las características del envío, el lugar de recogida… En esta misma pasarela, Addressless aporta al usuario un código para que este no tenga que pagar la comisión habitual de Addressless, asumiendo solo los gastos de envío que se abonan a la compañía encargada del reparto. De esta manera, Addressless no recibe ningún beneficio económico por esta iniciativa.

Por último, el usuario solo tiene que preparar el paquete que va a enviar y entregárselo al repartidor sin preocuparse de indicar una dirección. Son los propios refugiados los que indican dónde y cuándo quieren recibir el paquete. Para ello, solo es necesario que permanezcan tres o cuatro días en la misma dirección. Una vez recibida la donación, Addressless permite a los refugiados enviar una fotografía o un mensaje de agradecimiento para que la persona que ha realizado la aportación lo vea. Y es que, como nos explica Mario, “el ucraniano es muy agradecido. De hecho, necesita dar las gracias”.

La guerra que estamos viviendo es una situación que apena a toda la sociedad, y en Fellow Funders nos sentimos consternados por las imágenes que nos llegan desde Ucrania. Sin embargo, dentro de esta tragedia, todavía hay buenas noticias como el compromiso que estamos observando por parte de empresas como Addressless. “Hay empresas que nos están ofreciendo su ayuda sin ningún tapujo, desde asesoramiento hasta servicios de call center, celebra Mario.

¡Súmate a la iniciativa de Addressless!

Antes de cerrar la entrevista que hemos realizado al fundador de Addressless, Mario ha querido lanzar un mensaje a todo el que se esté planteando ayudar: “A todas las personas que quieran ayudar, pero sientan que no saben si su ayuda debe llegar o en qué forma, les animaría a probar Addressless. Seguimos trabajando en hacer esta solución tecnológica lo más humana posible, viendo cómo llega la ayuda y el feedback que la gente nos da, creando vínculos de ayuda y agradecimiento. Para nosotros no hay mayor recompensa a nuestro trabajo”.

En Fellow Funders estamos acostumbrados a presentaros oportunidades de inversión. Sin embargo, hoy os queríamos presentar una oportunidad distinta: la de ayudar a personas como nosotros que de la noche a la mañana lo han perdido todo por culpa de la guerra. No queremos quedarnos al margen de esta crisis humanitaria, y no se nos ocurre mejor manera de aportar nuestro granito de arena que Addressless for Help. Un proyecto donde las direcciones postales quedan en un segundo plano, y donde lo que de verdad importa son las personas.

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